Un dintel inscrito de Ramsés II y nuevas estructuras arquitectónicas refuerzan la identificación del yacimiento con la antigua ciudad egipcia de Mesen.
En el marco de las investigaciones desarrolladas por el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto, a través del Consejo Supremo de Antigüedades, la misión arqueológica egipcia que trabaja en el yacimiento de Tell Abu Saifi, en Qantara Este (gobernación de Ismailía), ha obtenido importantes resultados durante la campaña de excavaciones de 2026. Los hallazgos aportan nuevos datos sobre la evolución arquitectónica, militar y religiosa del enclave y refuerzan su relevancia como uno de los principales puntos del histórico Camino Militar de Horus.
Según ha señalado el ministro de Turismo y Antigüedades, Sherif Fathy, estos descubrimientos contribuyen a comprender mejor el papel estratégico que desempeñó la frontera oriental de Egipto como sistema de defensa desde el Reino Nuevo hasta la época romana. La continuidad de las excavaciones permitirá, además, reconstruir con mayor precisión el recorrido de esta vía militar y la función de los asentamientos que la jalonaban.
El secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, Hisham El-Leithy, explicó que la campaña actual ha permitido reinterpretar algunas estructuras excavadas en décadas anteriores. El estudio ha demostrado que la gran construcción de adobe, dotada de puertas, estancias y varias fases constructivas, no corresponde al templo, como se había propuesto anteriormente, sino al muro perimetral que delimitaba el recinto sagrado.
Dos calzadas y la planta del templo
Entre los hallazgos más significativos destacan los restos de dos caminos pavimentados superpuestos que conducían desde el exterior de la fortificación hasta el templo: el más antiguo pertenece al período ptolemaico, mientras que el superior fue construido en época romana y presenta una anchura menor.
Las excavaciones han descubierto nuevas dependencias del templo, con una alineación de almacenes en el sector septentrional y amplias salas de servicio en el meridional, hasta alcanzar la zona del sancta sanctorum, destruida en gran parte por la extracción de piedra durante los últimos siglos de la dominación romana.
Un dintel de Ramsés II menciona a Horus, señor de Mesen
El descubrimiento más relevante de la campaña es la aparición de la mitad de un gran dintel de arenisca, fracturado en dos piezas y decorado en tres de sus caras. La inscripción conserva los títulos reales de Ramsés II y un texto que alude a la restauración de una estatua del dios Horus, señor de la ciudad de Mesen.
Este documento constituye una de las evidencias más sólidas para sostener la hipótesis de que Tell Abu Saifi pueda identificarse con la antigua Mesen, una ciudad mencionada en las fuentes egipcias del Reino Nuevo cuya localización seguía siendo incierta. No obstante, los arqueólogos insisten en que serán necesarias nuevas campañas para confirmar definitivamente esta identificación.
Estatuas, escribas militares y reutilización romana
La misión ha recuperado asimismo un notable conjunto de materiales arqueológicos, entre los que destacan un fragmento de una estatua de esquisto de un escriba del ejército datada en la dinastía XXVI, una estatua acéfala de época tardía, el torso de una escultura real de basalto y varios fragmentos de halcones realizados en basalto y piedra caliza. Todos ellos subrayan el marcado carácter administrativo y militar del enclave.
Los resultados indican además que el yacimiento conoció varias fases de transformación. El templo alcanzó su máximo desarrollo durante la época ptolemaica y, posteriormente, parte de sus estructuras fueron reutilizadas para construir un castrum romano en el siglo III d. C. Ya en el período romano tardío, el recinto fue convertido en una cantera para la producción de cal, como demuestra el hallazgo de dos grandes hornos circulares construidos sobre el antiguo sancta sanctorum.
En conjunto, las investigaciones confirman la importancia de Tell Abu Saifi como uno de los enclaves fundamentales del Camino Militar de Horus, donde se sucedieron funciones defensivas, religiosas y económicas a lo largo de más de un milenio de historia.
Fuente original y fotos: Ministerio de Turismo y Antigüedades


