El hallazgo incluye momias, sarcófagos de piedra caliza y cerámica, vasijas, mesas de ofrendas y estatuillas votivas
La misión arqueológica egipcia que trabaja en el yacimiento de Sheij Subi, en el oasis de Bahariya, ha descubierto tres tumbas pertenecientes a diferentes períodos de la historia del antiguo Egipto, además de un destacado conjunto de objetos arqueológicos. La excavación está dirigida por el Dr. Sabri Farag, director general de Antigüedades de Bahariya, y forma parte de la actual campaña de investigación desarrollada en el yacimiento.
El ministro de Turismo y Antigüedades, Sherif Fathy, destacó la importancia del descubrimiento y elogió la labor de las misiones arqueológicas egipcias y extranjeras que trabajan en el país, cuyos trabajos han dado lugar recientemente a numerosos hallazgos de relevancia. Según señaló, este nuevo descubrimiento aporta valiosas evidencias para reconstruir la historia del oasis de Bahariya y amplía el conocimiento sobre la civilización egipcia.
Por su parte, el secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, Hisham el-Leithy, explicó que las excavaciones han sacado a la luz tres tumbas de tipologías y cronologías distintas. La primera es una tumba colectiva excavada en la roca arenisca, probablemente destinada a una misma familia formada por cinco individuos. Las otras dos corresponden al período romano: una pertenece al tipo de tumbas con escalera de acceso y la otra al de tumbas con pozo.
Una tumba familiar del Período Tardío
La primera sepultura está formada por un pozo de planta cuadrada y unos tres metros de profundidad que conduce a dos cámaras funerarias.
En la cámara occidental, de pequeñas dimensiones y planta rectangular, apareció un sarcófago de piedra caliza con una momia envuelta en vendas de lino. El ataúd se encontraba encajado en una cavidad excavada en el suelo, un sistema de enterramiento característico de las tumbas del Período Tardío documentadas en este yacimiento.
La segunda cámara, situada al norte del pozo y de mayor tamaño, estaba destinada al resto de los miembros de la familia. En su interior se hallaron cuatro sarcófagos de piedra caliza, cada uno con una momia igualmente amortajada en lino.
Dos sepulturas de época romana
La segunda tumba consiste en un pequeño pozo que da acceso a una escalera de tres peldaños y desemboca en una cámara funeraria que, a juzgar por las evidencias arqueológicas, nunca llegó a utilizarse para un enterramiento.
La tercera presenta un pozo rectangular cuyo fondo conduce a una pequeña sala sin cubierta. Los arqueólogos consideran que este espacio habría servido para depositar la momia durante las ceremonias funerarias antes de trasladarla a su lugar definitivo dentro de la tumba, siguiendo una disposición habitual en este tipo de enterramientos romanos.
Desde esta sala se accede a dos cámaras: la meridional conservaba fragmentos de un sarcófago cerámico, mientras que la oriental albergaba un sarcófago de piedra caliza que ha perdido parte de su tapa.
Además, en los lados este, norte y oeste del pozo se documentaron cuatro pequeños accesos secundarios. La excavación del acceso oriental reveló un enterramiento lateral con un sarcófago cerámico cilíndrico, fracturado en varios fragmentos, cuya tapa presenta un rostro humano modelado en relieve y de rasgos claramente definidos.
Un rico conjunto de objetos arqueológicos
Las excavaciones también han proporcionado un abundante repertorio de materiales, entre los que destacan vasijas cerámicas, pequeños frascos y platos de diversas formas y tamaños, así como varias mesas de ofrendas elaboradas en piedra caliza y arenisca.
Junto a ellas aparecieron varias estatuillas votivas de terracota, que representan tanto figuras femeninas de carácter maternal como animales de formas estilizadas.
Un yacimiento clave para la historia de Bahariya
El director de la misión, Sabri Farag, confirmó que los trabajos continuarán en futuras campañas, dada la extraordinaria riqueza arqueológica del enclave. Los investigadores esperan localizar nuevas tumbas pertenecientes a distintas generaciones de habitantes del oasis, lo que permitirá reconstruir con mayor precisión la evolución histórica de Bahariya.
El yacimiento de Sheij Subi alberga la necrópolis de los gobernadores y sacerdotes del oasis durante el Período Tardío y constituye uno de los enclaves arqueológicos más importantes de Bahariya. En él se encuentra también el templo de El-Bawiti, construido por el gobernador Dyed-Jonsu-iu-anj durante la dinastía XXVI en honor del faraón Ahmose II (Amasis).
Fuente original: Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto.

