915 616 320 info@aedeweb.com

La misión arqueológica egipcia que trabaja en la necrópolis del Bubastéion, en Saqqara, ha dado a conocer los resultados de su primera campaña de excavaciones en el sector A, situado al oeste del Bubasteion. Los trabajos han sacado a la luz una tumba del Reino Antiguo perteneciente a un personaje llamado Sejentiu-Ptah, además de un conjunto de pozos funerarios interconectados que contenían numerosos enterramientos y diversos objetos arqueológicos.

Los hallazgos ponen de manifiesto la importancia funeraria del área y, al mismo tiempo, confirman que este espacio de la necrópolis fue utilizado y reutilizado durante diferentes periodos de la historia de Egipto.

El ministro de Turismo y Antigüedades, Sherif Fathy, señaló que el descubrimiento vuelve a poner de relieve la importancia histórica y funeraria del Bubastéion y el prolongado uso de esta zona a lo largo del tiempo. Según indicó, los nuevos hallazgos aportan información relevante para conocer mejor la historia y la evolución del yacimiento y ponen de manifiesto la necesidad de continuar tanto las excavaciones como los trabajos de investigación.

Por su parte, Hisham El-Leithy, secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, explicó que la campaña se ha desarrollado siguiendo un programa científico que ha incluido la excavación cuidadosa de los diferentes niveles, el registro estratigráfico, la documentación arquitectónica, fotográfica y digital, así como estudios arqueológicos y lingüísticos y trabajos de comparación con otros yacimientos. Todo ello permite interpretar los descubrimientos dentro de su contexto y seguir la evolución histórica y arquitectónica de la necrópolis.

Entre los hallazgos más destacados se encuentran los restos de la capilla funeraria de la tumba de Sekhentiu-Ptah. En ella se conserva la puerta falsa en su posición original. Delante de esta se encontró un conjunto de objetos destinados al ritual funerario, realizados en alabastro: una mesa de ofrendas, un disco para las ofrendas, un recipiente utilizado en los rituales de purificación, una jarra y una palangana. Todos ellos llevan inscripciones jeroglíficas en las que aparecen el nombre y los títulos del propietario de la tumba.

El director del Sector de Antigüedades Egipcias, Mohamed Abdel Badie, destacó precisamente la importancia de haber encontrado este conjunto en su ubicación original. Su conservación permite obtener información especialmente valiosa sobre los rituales y las prácticas funerarias del Reino Antiguo.

Las inscripciones de la puerta falsa y de los objetos funerarios han permitido identificar a Sejentiu-Ptah y conocer varios de los cargos que desempeñó. Entre ellos figuran los de chambelán real, supervisor de todas las obras del rey, supervisor de los documentos reales, guardián de los secretos de las órdenes reales, sacerdote de Maat y supervisor de los escribas. Se trata de títulos que reflejan la posición destacada que ocupó dentro de la administración del Estado durante el Reino Antiguo.

La excavación ha proporcionado también un importante conjunto de enterramientos posteriores. Según Qutb Fawzi, director de la Administración Central de El Cairo y Guiza, la misión ha localizado varios pozos funerarios comunicados entre sí que contenían numerosos enterramientos humanos, una gran cantidad de cartonaje funerario decorado y más de un centenar de ushebti de fayenza. A ello se suman tres sarcófagos de piedra que fueron encontrados cerrados y aparentemente intactos, así como una figura de madera representada bajo la forma de un halcón y numerosos recipientes cerámicos y otros objetos.

El director general de la zona arqueológica de Saqqara y jefe de la misión, Amr El-Taibi, considera que el conjunto constituye una fuente de información especialmente interesante para estudiar las costumbres funerarias y las prácticas de enterramiento durante el Periodo Tardío. Los materiales permitirán, además, seguir las distintas fases en las que esta parte de la necrópolis fue reutilizada.

Los primeros estudios han puesto de manifiesto que algunos de los pozos fueron saqueados ya en la Antigüedad. Las huellas de estas intervenciones son visibles en las aberturas practicadas por los ladrones para acceder de una cámara funeraria a otra. A pesar de estos saqueos, una parte importante de los materiales se ha conservado y puede proporcionar información sobre la organización de los espacios funerarios, la arquitectura del lugar y las distintas fases de ocupación de la necrópolis.

La misión continúa ahora con los trabajos de documentación, análisis y estudio de los materiales, así como con su comparación con hallazgos procedentes de otros yacimientos egipcios. Los resultados serán objeto de estudios especializados y se prevé su publicación en revistas científicas sometidas a revisión por pares.

Los responsables de la excavación consideran que existen indicios que hacen prever nuevos descubrimientos en esta zona. La continuación de los trabajos permitirá ampliar el conocimiento de la necrópolis del Bubastéion y contribuirá a reconstruir la historia de uno de los espacios funerarios de Saqqara utilizados durante un periodo especialmente prolongado de la historia egipcia.

Fuente original: Ministerio de Turismo y Antigüedades