La misión arqueológica conjunta egipcio-italiana del Consejo Supremo de Antigüedades y la Universidad italiana de Padua, descubrió varios talleres industriales que datan del Período Tardío y de los inicios de la época ptolemaica, además de parte de una necrópolis romana con diversos tipos de enterramiento. El hallazgo se produjo durante los trabajos en los yacimientos de Kom el-Ahmar y Kom Wasit, en la gobernación de Beheira.
El doctor Mohamed Ismail Khaled, secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, subrayó la importancia de este descubrimiento arqueológico al permitir profundizar en la comprensión de la vida y de la actividad humana en las regiones del oeste del Delta del Nilo y en las zonas interiores que rodean la ciudad de Alejandría.
Explicó que estos descubrimientos representan una valiosa aportación científica para el estudio de los patrones de asentamiento, las prácticas funerarias y las actividades industriales en el oeste del Delta, y que también contribuyen a ofrecer nuevas perspectivas sobre las redes de comunicación regional desde el Período Tardío hasta las épocas romana y del islam temprano.
Por su parte, el profesor Mohamed Abdel-Badie, jefe del Sector de Antigüedades Egipcias, indicó que los talleres industriales descubiertos consisten en un gran edificio dividido en al menos seis habitaciones, dos de las cuales estaban destinadas al procesamiento de pescado. La misión halló alrededor de 9.700 huesos de pescado, lo que indica la existencia de una amplia actividad de producción de pescado salado en ese período.
Añadió que las demás habitaciones estaban probablemente destinadas a la producción de herramientas metálicas y líticas, así como de amuletos de fayenza, ya que se encontraron varias estatuillas de piedra caliza incompletas, además de otros objetos en distintas fases de fabricación. Asimismo, las excavaciones sacaron a la luz ánforas importadas y fragmentos de cerámica griega, lo que sitúa la actividad de estos talleres en el siglo V a. C.
Los trabajos de excavación también permitieron descubrir parte de una necrópolis romana que incluye varios enterramientos con tres tipos principales: enterramiento directo en el suelo, enterramiento en ataúdes cerámicos y enterramientos infantiles dentro de grandes ánforas.
La doctora Cristina Mondin, jefa de la misión de la Universidad de Padua, explicó que el equipo está realizando actualmente diversos estudios bioarqueológicos sobre los esqueletos descubiertos, con el objetivo de determinar la dieta, la edad, el sexo y el estado de salud de los individuos enterrados en el sitio, que suman 23 personas entre hombres, mujeres, niños, adolescentes y adultos.
Añadió que los resultados preliminares de estos estudios indican que dichos individuos vivieron en condiciones de vida relativamente buenas, sin evidencias claras de enfermedades graves ni de exposición a actos de violencia.
La misión también descubrió decenas de ánforas completas, además de un par de pendientes de oro que pertenecieron a una joven. Estas piezas arqueológicas han sido trasladadas al Museo Egipcio de El Cairo para llevar a cabo los trabajos necesarios de estudio y restauración.
Fuente: Ministerio de Turismo y Antiguedades
