Un tribunal ha condenado a diez acusados a penas de cinco años de prisión y al pago de una multa de 5 millones de libras egipcias en un caso de contrabando de antigüedades en el puerto de Nuweiba, relacionado con un intento de sacar ilegalmente de Egipto miles de piezas arqueológicas ocultas en un camión.
El caso se remonta al 1 de agosto de 2025, cuando los servicios de seguridad del puerto de Nuweiba recibieron información sobre un camión conducido por un ciudadano jordano que intentaba sacar de contrabando antigüedades fuera del país. En una operación conjunta de seguridad y aduanas, el vehículo fue interceptado dentro del área aduanera. El camión, con matrícula jordana y declarado como transporte de habas trituradas (“foul majroosh”), ocultaba en realidad compartimentos secretos dentro de la cabina del conductor destinados a evitar la inspección.
Durante el registro, las autoridades descubrieron 2.198 piezas arqueológicas de diferentes tamaños y formas, todas ellas protegidas por la Ley de Protección de Antigüedades de Egipto nº 117 de 1983 y sus enmiendas. Las investigaciones estimaron el valor total de los objetos incautados en unos 3.578 millones de libras egipcias, además de calcular derechos aduaneros por valor de 1.316 millones y una compensación adicional de aproximadamente 7.157 millones de libras egipcias.
Según los documentos judiciales, los acusados intentaron ocultar las piezas en el cargamento de habas trituradas y utilizaron compartimentos ocultos en la cabina del vehículo para evadir los controles. Un comité especializado recomendó la confiscación de las antigüedades a favor del Ministerio de Turismo y Antigüedades, con su traslado a museos cercanos debido a su valor histórico.
Las investigaciones revelaron la existencia de una red organizada formada por diez personas, de las cuales seis fueron detenidas inicialmente mientras otras cuatro permanecían en busca y captura. El grupo está acusado de participar en excavaciones ilegales y en el tráfico de antigüedades en la gobernación de Qena, dentro de una estructura criminal dedicada al expolio del patrimonio arqueológico.
La Fiscalía ordenó la detención de los acusados arrestados, la búsqueda de los fugitivos y la incautación del camión y de todas las pruebas relacionadas. Finalmente, el tribunal dictó sentencia condenatoria, imponiendo penas de cinco años de prisión y multas de 5 millones de libras egipcias a cada uno de los diez acusados implicados en el caso.
Fuente original: https://english.ahram.org.eg/UI/Front/Inner.aspx?NewsContentID=570382
