La misión arqueológica conjunta egipcio-china, formada por el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto y el Museo de Shanghái, ha descubierto en la zona del templo de Sejmet, en Mit Rahina, diversos restos y objetos arqueológicos que aportan nueva información sobre la historia de este sector de la antigua Menfis y sobre la vida de sus habitantes a lo largo de diferentes periodos.
El ministro de Turismo y Antigüedades, Sherif Fathy, expresó su satisfacción por los resultados de esta colaboración arqueológica entre Egipto y China, dos de las civilizaciones más antiguas del mundo. Según señaló, estos trabajos forman parte de la cooperación entre ambos países en el ámbito de la arqueología, que incluye diferentes proyectos y misiones conjuntas.
Hisham El-Leithy, secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, explicó que la misión comenzó sus trabajos con la limpieza y documentación del templo de Sejmet, que formaba parte del gran complejo templario de Ptah. Posteriormente, se realizaron excavaciones en las zonas próximas al templo con el objetivo de conocer mejor las características del lugar y determinar cómo fue utilizado a lo largo de los siglos.
Uno de los principales descubrimientos corresponde a los restos de un complejo residencial construido con adobes, localizado en las inmediaciones del templo. Junto a él aparecieron diversos bloques de piedra y fragmentos de esculturas, algunos de los cuales podrían haber pertenecido al gran templo de Ptah, el principal santuario de la antigua Menfis, del que el templo de Sejmet formaba parte.
Las excavaciones realizadas al este del templo han permitido localizar también una estructura de piedra caliza que probablemente funcionó como prensa de vino. Está formada por una cuba superior, cuyo fondo presenta una pendiente hacia el sur y conduce a una abertura central, y por un depósito inferior destinado a recoger el líquido. Sobre ambas estructuras hay orificios que probablemente servían para colocar las ánforas utilizadas durante el proceso.
En el interior de la instalación se encontraron algunas semillas de uva, un indicio que respalda la interpretación de la estructura como una prensa destinada a la elaboración de vino.
La excavación ha proporcionado además un conjunto muy variado de materiales arqueológicos. Entre ellos se encuentran bloques de piedra y fragmentos de esculturas, en su mayoría datados en el Reino Nuevo, especialmente en época de Ramsés II. Los materiales escultóricos están realizados en diferentes tipos de piedra, entre ellos caliza, granito rojo y esquisto.
A estos hallazgos se suman fragmentos de cerámica, amuletos de fayenza, pequeñas figuras de terracota y caliza, ostraca, estelas votivas y otros objetos.
Mohamed Abdel Badie, director del Sector de Antigüedades Egipcias del Consejo Supremo de Antigüedades, señaló que los materiales recuperados muestran que el asentamiento humano en esta zona se prolongó durante varios siglos. La ocupación se documenta desde el Tercer Periodo Intermedio y el Periodo Tardío, continuó durante la época ptolemaica y llegó hasta el periodo grecorromano.
Estos datos reflejan la continuidad de la vida en la antigua Menfis incluso después de que el templo dejara de desempeñar su papel como uno de los principales centros religiosos de la ciudad. Con el tiempo, el área habría adquirido un carácter fundamentalmente residencial.
La misión egipcio-china continuará sus trabajos durante las próximas campañas bajo la dirección de Reham Zaki, responsable de Asuntos Científicos de la Secretaría General del Consejo Supremo de Antigüedades, y de Chen Jie, subdirector del Museo de Shanghái. El equipo, integrado por investigadores egipcios y chinos, tiene previsto proseguir las excavaciones y la documentación arquitectónica del templo de Sejmet y de su entorno.
Los trabajos permitirán conocer mejor las características del templo, determinar cómo se organizaba este sector de la antigua Menfis y profundizar en el conocimiento de sus habitantes y de las actividades que se desarrollaron allí a lo largo de los diferentes periodos históricos.
El templo de Sejmet fue descubierto accidentalmente en 1959, durante las obras de construcción de una vivienda en la zona. La aparición de los restos llevó al inspector de Antigüedades Egipcias Mohamed Abdel Tawab al-Hatta a realizar excavaciones en el lugar durante una campaña desarrollada entre 1961 y 1962.
En 2015, los elementos arqueológicos visibles en superficie fueron documentados en el marco del proyecto de gestión del yacimiento y la comunidad de la antigua Menfis. Sin embargo, las nuevas excavaciones de la misión egipcio-china constituyen la primera intervención arqueológica sistemática en el templo y sus alrededores desde los trabajos realizados en 1962.
Además de continuar la excavación, la misión está llevando a cabo una documentación arquitectónica detallada con el propósito de obtener una visión más completa de la evolución del lugar, de las personas que lo habitaron y de los diferentes usos que tuvo a lo largo de su historia.
Fuente original: Ministerio de Turismo y Antigüedades

