Una investigación reciente llevada a cabo por la Universidad de St Andrews ha aportado nuevos datos sobre la relación entre los babuinos, la luz de la luna y Thot, una de las divinidades más importantes del antiguo Egipto.
El estudio, publicado en la revista Time and Mind, analiza por qué Thot, dios de la sabiduría, la escritura, la magia y la luna, fue representado bajo la forma de dos especies animales: el ibis sagrado (Threskiornis aethiopicus) y el babuino sagrado (Papio hamadryas). Aunque esta asociación era bien conocida, las razones que motivaron este peculiar zoomorfismo permanecían sin una explicación convincente.
Tradicionalmente, las interpretaciones se habían centrado en el ibis sagrado. Su pico curvado, que recuerda a una media luna, y su característico plumaje blanco y negro parecían justificar su vinculación con una divinidad de carácter lunar. Mucho más difícil de explicar, sin embargo, era la elección del babuino como otra de las manifestaciones de Thot.
Investigaciones recientes han propuesto una nueva interpretación al relacionar el nombre egipcio de Thot con antiguos términos lingüísticos norteafricanos que significan «cosa blanca» o «cosa brillante». Esta hipótesis ya permitía comprender mejor la asociación del dios con el ibis sagrado, cuyo plumaje blanco posee una intensa luminosidad. A partir de ella, los autores del estudio plantean una nueva cuestión: si el babuino sagrado también pudo haber sido elegido como encarnación de Thot porque el color de su pelaje evocaba, al igual que el plumaje del ibis, la luz de la luna.
Partiendo de esta hipótesis, investigadores de la Universidad de St Andrews y del Dartmouth College recurrieron a la espectroscopía, una técnica que permite medir las distintas frecuencias de la luz reflejada por los colores. Con ello evitaron las limitaciones de las apreciaciones subjetivas del color realizadas por el ojo humano, muy condicionadas por factores culturales. Los resultados mostraron que tanto el plumaje del ibis sagrado como el pelaje del babuino sagrado presentan perfiles espectrales prácticamente indistinguibles de los de la luz de la luna.
Este hallazgo refuerza la hipótesis de que ambos animales fueron elevados a la categoría de manifestaciones divinas porque su coloración evocaba el resplandor lunar. La profesora Catherine Hobaiter, primatóloga de la Facultad de Psicología y Neurociencia de la Universidad de St Andrews y autora principal del estudio, explica: «¿Por qué se recurrió a dos animales tan diferentes para representar a una misma divinidad? La mayoría de los dioses egipcios estaban asociados a una única especie animal. Los antiguos egipcios conocían al menos tres especies de ibis, pero eligieron precisamente la de plumaje blanco para representar a Thot. También conocían dos especies de babuino, además de los monos vervet y los patas, y, sin embargo, escogieron la especie de pelaje blanco plateado. Aunque el ibis sagrado y el babuino hamadryas difieren en muchos aspectos, ambos comparten una característica fundamental: su color recuerda al de la luz de la luna».
En la mayor parte de las culturas africanas los babuinos han sido tradicionalmente considerados de forma negativa, sobre todo porque destruyen los cultivos y compiten con los seres humanos por los recursos alimenticios, un conflicto que ha modelado la percepción cultural de estos primates hasta nuestros días. El antiguo Egipto constituye, en este sentido, una excepción casi única, pues no solo los veneró, sino que llegó a conferirles naturaleza divina. Esta singular relación continúa siendo un enigma tanto para antropólogos como para primatólogos.
Aunque gran parte de nuestro conocimiento sobre la civilización egipcia procede del registro arqueológico, son muy escasas las ocasiones en que es posible aproximarse a la forma en que los antiguos egipcios concebían el mundo. Según los autores, este estudio proporciona una valiosa perspectiva sobre su manera de pensar, sus creencias religiosas y su forma de entender la realidad.
Fuente original: https://news.st-andrews.ac.uk/archive/moon-baboon-new-insight-into-the-mind-of-ancient-egyptians/
Acceso al estudio original: https://doi.org/10.1080/1751696X.2026.2696260
Dominy, N. J., & Hobaiter, C. (2026, July 14). Moonlight and the apotheosis of sacred baboons. Time and Mind. Advance online publication.
