La ministra de Cultura de Egipto destacó en el Museo del Louvre de París la necesidad de “dar nueva vida” y reforzar la protección del patrimonio arqueológico de la isla de Biggeh, en Asuán, un enclave de gran valor histórico y simbólico situado en el Alto Egipto, muy próximo al templo de File (Philae). Su intervención tuvo lugar en el marco de una conferencia dedicada a la cooperación cultural y científica internacional, especialmente en el ámbito de la egiptología, y puso el acento en la importancia de los sitios arqueológicos menos conocidos dentro del conjunto del patrimonio egipcio.
Durante su intervención, la ministra recordó que la isla de Biggeh ocupaba un lugar relevante en la geografía sagrada del Antiguo Egipto, asociada a los mitos de Osiris e Isis y considerada tradicionalmente como uno de los posibles escenarios vinculados al enterramiento mítico de Osiris, conocido como el Abaton. Sin embargo, a pesar de este importante trasfondo religioso e histórico, el enclave ha recibido escasa atención arqueológica en comparación con otros yacimientos cercanos, lo que ha contribuido a su progresivo deterioro y a su menor visibilidad internacional.
El artículo señala que la construcción de la presa de Asuán y la creación del lago Nasser tuvieron un impacto decisivo en la conservación del yacimiento. Aunque en los años 60 se llevaron a cabo grandes campañas internacionales de salvamento arqueológico en Nubia, Biggeh no fue plenamente incluida en esos trabajos al considerarse en su momento que no se vería afectada por la subida de las aguas. Sin embargo, con el tiempo, el yacimiento ha quedado parcialmente sumergido durante gran parte del año, lo que ha provocado daños progresivos y ha dificultado su estudio y conservación.
En este contexto, se está desarrollando una misión arqueológica internacional y multidisciplinar en la que participan instituciones como el CNRS francés, la Sorbona, el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto y la Universidad Sapienza de Roma, entre otras. El objetivo de este equipo es documentar, investigar y preservar el yacimiento mediante técnicas de arqueología preventiva, antes de que el deterioro avance de forma irreversible.
La ministra de Cultura insistió además en la necesidad de dar mayor visibilidad a este tipo de enclaves olvidados y de reforzar la cooperación internacional en materia de patrimonio, destacando el papel de Francia y de instituciones como el Museo del Louvre en la investigación, conservación y difusión del legado arqueológico egipcio. El mensaje central de su intervención fue la urgencia de proteger Biggeh como parte esencial del patrimonio cultural de Egipto y de la humanidad, ante la amenaza que supone su progresiva degradación.
