La misión arqueológica española de la Universidad de Barcelona y el Instituto del Próximo Oriente Antiguo, dirigida por las doctoras Maite Mascort y Esther Pons Mellado, ha descubierto una tumba de época romana en la zona de Al-Bahnasa, en la provincia egipcia de Minya, durante los trabajos de excavación en el yacimiento.
Las excavaciones han sacado a la luz varias momias datadas en el periodo romano, algunas de ellas envueltas en telas decoradas con motivos geométricos, además de ataúdes de madera. Entre los hallazgos destacan tres lenguas de oro y una de cobre, así como evidencias del uso de láminas de oro en algunos cuerpos momificados.
El ministro de Turismo y Antigüedades, Sherif Fathy, celebró el descubrimiento y señaló que se suma a la serie de importantes hallazgos recientes en la provincia de Minya, poniendo de relieve la riqueza y diversidad de la civilización egipcia a lo largo de la historia.
Por su parte, el secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, Hisham El-Leithy, explicó que este descubrimiento aporta nuevas perspectivas sobre las prácticas funerarias en Al-Bahnasa durante los periodos griego y romano. Asimismo, destacó el hallazgo de un papiro poco común dentro de una de las momias, que contiene un texto del segundo libro de la Ilíada de Homero, concretamente el pasaje conocido como el “Catálogo de las naves”, que describe a los participantes en la expedición griega contra Troya. Este descubrimiento añade un notable valor histórico y literario al yacimiento.
El jefe del Sector de Antigüedades Egipcias del Consejo Supremo de Antigüedades, Mohamed Abdel Badie, detalló que los trabajos al este de la tumba ptolemaica número 67, descubierta en la campaña de 2024, permitieron localizar una zanja con tres cámaras construidas en piedra caliza, de las que solo se conservan restos parciales.
En la primera cámara se halló una losa de piedra y una gran vasija que contenía restos humanos incinerados de un adulto, junto con huesos de un bebé y la cabeza de un animal felino, todos ellos envueltos en fragmentos textiles. La segunda cámara albergaba una vasija similar con restos incinerados de dos personas, además de huesos de un animal de la misma especie.
En la zona sur del yacimiento también se encontraron pequeñas estatuillas de terracota y bronce, entre ellas representaciones del dios Harpócrates a caballo y una figura de Cupido.
Por último, el profesor Hassan Amer, director de las excavaciones, señaló que los trabajos en la tumba número 65 permitieron descubrir lenguas de oro y cobre, así como varias momias romanas y ataúdes de madera policromados en una cámara funeraria subterránea (hipogeo), aunque deteriorados debido a saqueos en la antigüedad.
Ministerio de Turismo y Antigüedades







